Zinc, selenio y complejo B:
los micronutrientes que sostienen la cognición

El rendimiento cognitivo no depende solo de los compuestos "protagonistas". Repasamos el rol de los micronutrientes que trabajan en segundo plano.

Publicado el 16 de junio de 2026 · 6 min de lectura

Cuando se habla de suplementación cognitiva, la atención suele ir hacia compuestos con efecto perceptible: cafeína, L-teanina, nootrópicos botánicos. Pero buena parte de la función cerebral depende de micronutrientes que no generan una sensación inmediata, sino que actúan como cofactores silenciosos de procesos que ocurren todo el tiempo, y cuya carencia —frecuente en dietas modernas— sí se nota.

Zinc: cofactor de la transmisión sináptica

El zinc participa en la transmisión sináptica y en procesos de neuroplasticidad, la capacidad del cerebro de formar y reforzar conexiones neuronales. Es, además, cofactor de cientos de enzimas en el organismo. Su forma quelada (bisglicinato) sigue la misma lógica que el magnesio: mayor estabilidad gastrointestinal y mejor absorción que las sales inorgánicas de zinc más comunes en el mercado.

Selenio: protección antioxidante del tejido neural

El cerebro es particularmente vulnerable al estrés oxidativo por su alto consumo metabólico de oxígeno. El selenio es un componente esencial de las selenoproteínas, un grupo de enzimas antioxidantes que protegen el tejido neural de ese daño oxidativo acumulado. Es uno de los minerales traza con menor margen entre deficiencia y exceso, lo que hace que la dosis (27 mcg en Focus) sea un dato relevante, no un detalle menor.

El trío B6, B9 y B12: metilación y neurotransmisores

Las vitaminas B6, B9 (ácido fólico) y B12 trabajan juntas en el ciclo de metilación, un proceso bioquímico que entre otras cosas regula los niveles de homocisteína y es necesario para sintetizar neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina. Una deficiencia de cualquiera de las tres puede afectar a las otras dos: es un sistema interdependiente, no tres vitaminas que actúan por separado.

Por qué aparecen juntas en la fórmula

Focus incluye zinc y selenio en forma quelada (bisglicinato) junto a B6, B9 y B12, como una capa de soporte metabólico de fondo para los compuestos cognitivos de efecto más inmediato como la L-teanina y la cafeína. La lógica es la misma que en MG System: que cada ingrediente tenga un rol funcional verificable, no decorativo.

Qué expectativa es realista

Estos micronutrientes no generan un efecto cognitivo perceptible por sí solos. Su función es corregir o prevenir un déficit que, de existir, sí puede limitar el rendimiento cognitivo general. El beneficio es más notable en personas con ingesta basal insuficiente que en quienes ya cubren sus requerimientos por dieta.

Focus combina zinc, selenio, vitaminas B6, B9 y B12 junto a L-teanina, cafeína, melena de león, L-tirosina y L-taurina en una fórmula diurna integral.

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